- SIN FILTRO. El árbitro del partido Olimpia-Sol explicó cada una de las jugadas puntuales en las que se generaron polémicas. Aseguró que solo aplicó el reglamento y su criterio en otras acciones
Todos volvieron a hablar, pero uno de ellos fue el actor principal. Juan Gabriel Benítez, el árbitro al que la gente de Sol trató casi como un terrorista de Al Qaeda, tras las polémicas generadas en el partido ante Olimpia, agarró el micrófono de distintos medios radiales y presentó su descargo.
La principal, obviamente, tiene que ver con la expulsión del arquero solense, Gerardo Ortiz.
“Antes de la primera amonestación, le advertí cuatro veces y siguió demorando el juego. Después de sacarle la primera tarjeta amarilla desaprobó mi decisión y de acuerdo al reglamento esa actitud es causal de amonestación, por eso fue la segunda amarilla. El arquero me dijo quién era yo para hacer eso y consta en mi informe. Aclaro que él (por Ortiz) nunca me insultó, pero desaprobó mi autoridad” le bajó Benítez, justificando su decisión.
El colegiado también defendió su honestidad. “Un punto que no me pueden objetar es mi honestidad y mi honorabilidad. Después pueden recriminar lo que quieran”, replicó.
También se refirió a las demás jugadas polémicas, como el supuesto penal no cobrado a Richard Ortiz, previo al primer tanto solense.
“En esa jugada hay simulación de Patiño (en realidad fue Richard Ortiz), no hay falta del jugador de Sol”; mientras que en la mano de Iván Villalba en el área de Sol consideró la no intencionalidad porque “el balón va a la mano del defensor y a mucha velocidad, es imposible que el jugador se arranque el brazo a esa velocidad”.
OTÁLVARO
Benítez refirió que no vio la agresión del colombiano a un jugador de Sol. “Vi la acción vehemente y lo amonesté por eso, pero no vi la agresión”.
INTENSO
Agregó también que ni si el periodismo se pone de acuerdo después de ver las jugadas montón de veces, es lógico que para un árbitro sea más complicado.
Polémica se trasladó hasta a los “gerentes” de los grandes
Bastó un tuit de Daniel Enríquez, gerente de Cerro, calificando de “lamentable” la actuación del árbitro Juan Gabriel Benítez, para que la reacción de su “par” olimpista, Raúl Vicente Amarilla, sea inmediata. “Si Daniel Enríquez era tan capaz, se hubiese quedado en su país a trabajar. No veo correcto que quieran venir de afuera a darnos cátedra de cómo manejar nuestro fútbol”, declaró “Tacuara”. Enríquez retrucó y dijo no conocer a Amarilla. Cuando se le recordó de su trayectoria como jugador, se apaciguó. “Ahh, ahora lo voy a tener en cuenta”, tiró.

