Y no es precisamente que se matan en el gimnasio haciendo ejercicios, sino directamente le aplican el bisturí.
El reconocido médico cirujano Arturo Grau, omombe’u a Crónica que ahora lo más novedoso en el ámbito de la cirugía plástica es el uso de las propias células madres obtenidas de la grasa, para mejorar las arrugas que deja el paso de los años en el rostro.
¡Ah! y eso no es todo, por lo general van las mujeres para los arreglos y después ya le siguen sus menakuéra. “Hay muchos que se hacen cirugía del rostro, rejuvenecimiento, se mejoran la nariz, algunos se quitan la grasa de la panza, la cintura y otros quieren más glúteos”, le bajó.
Explicó que lo que suele pasar es que se van las señoras, quedan pipi kuku, cuentan que no les dolió nada y ellas mismas le incentivan al marido para que se haga también.
Grau dijo que la grasa no sirve mucho para el relleno de los pechos, ya que muy poca cantidad es la que se puede injertar y no se ve el resultado. Los implantes son mucho mejor para estos casos. Para las pompis si sirve la grasa, ya que se puede injertar entre 200 a 500 cc de grasa en cada una de las nalgas. “El resultado es para toda la vida, porque la grasa intramuscular ya no se absorbe”, añadió.
Lo que más se pide, la “colita”
La lipoescultura y el modelado de glúteos con la propia grasa es lo que más piden. Le sigue el aumento mamario, que se hacen con implantes rellenos con gel cohesivo de silicona. Grau he’i que ese tratamiento es bien seguro y se hace bajo anestesia local y sedación consciente, así que la paciente va directo a su casa tres horas después de que termine la cirugía que tampoco dura mucho.
Lo nuevo
Algunos optan por marcar la grasa y hacerlos pasar por músculos, eso a la larga queda feo, explicó.

