Todo esto fue pillado por los tripulantes de un vuelo que partió de Londres, Inglaterra, con destino a Cancún. La azafata tocó la puerta varias veces para que la pareja abriera, pero como no le pelotearon, tuvo que entrar a la fuerza encontrándose a la mujer sentada en el inodoro y al hombre de pie con los pantalones abajo.
El hombre se excusó diciendo que ella se encontraba mal y estaba intentando ayudarla, aunque no era exactamente un analgésico lo que le estaba dando.

