La falta de energía, la tristeza, los trastornos del sueño, el cansancio, el dolor físico son unos pocos ejemplos asociados a este problema tan común que puede Llegar cuando menos lo esperamos.
Cáncer de mama: en los últimos años están aumentando mucho los casos de cáncer de pulmón y el colorrectal también, así que nunca descuides tus revisiones periódicas.
Quistes ováricos: pueden ser resultado del proceso habitual de la menstruación. Es necesario que se sometan también a revisiones periódicas con el ginecólogo para controlar estos procesos a veces tan comunes.
Migrañas: son cefaleas muy intensas que afectan solo a una mitad de la cabeza. Es un dolor pulsátil, acompañado de mareos y náuseas, que obliga a tener que buscar el descanso en lugares con poca luz.
Infarto: en ocasiones, pensamos que los infartos y los problemas cardiacos son cosas de los hombres. Ahora bien, en estos casos van a pesar mucho los antecedentes familiares y también afectan a muchas mujeres.
Colon irritable: es un trastorno del tubo digestivo que cursa con dolor abdominal e inflamación, y que puede producirnos episodios alternos de diarrea o estreñimiento.
Tiroides: los trastornos asociados a la glándula tiroides son una de las enfermedades más comunes entre mujeres. Los primeros indicios suelen aparecer entre los 25 y los 35 años.

