“Yo no sé de dónde salió tan mala esta mi sobrina. Yo le crié como una hija y nunca me voy a olvidar que me pegó por la cara con un diario, casi rompió mi lente”, contaba ña Sara, mientras movía sus arrugadas manos de un lado a otro reviviendo ese amargo momento.
Mirando a lo lejos, dejando salir un suspiro, ña Sara contó que el comedor “Mitã raity”, el cual ella llevó adelante por más de 10 años, ahora está en manos de su sobrina Graciela Servián, mujer a la que acusó de maltrato.
“Yo le pido a todas las personas que antes colaboraban con el comedor que ya no lo hagan, porque ella está llevando por mal camino a todos. Qué ejemplo ella les va a dar a los niñitos ahí. Yo voy a ver de dónde darles a esos niños comida, pero ya no colaboren con el comedor”, decía ña Sara en medio de lágrimas.

Resaltó que su gran preocupación es que los niños no tengan qué comer al día. “Yo no quiero que mis niñitos dejen de comer, ellos no merecen eso, yo no merezco estar pasando por este mal, pero Dios y la Virgen todo lo saben y lo ven”, terminó diciendo ña Sara en medio de lágrimas.
ACEPTADA
La Comisión de Presupuesto aprobó la pensión de G. 2.000.000 para ña Sara Servían y ahora pasará a la Cámara Alta.
150 NIÑOS
Más o menos era la cantidad que iban a comer en el comedor de ña Sara Servián.

