La obra estuvo a cargo del artista plástico Koki Ruiz. Esta actividad la vienen realizando desde hace 26 años. El largo trayecto es iluminado con frutos de apepu cargados con grasa de vaca que luego es encendido cuando cae la noche. El efecto visual se corona con las luces que bordean la lagunita que se encuentra en el sitio.
Cada año, en estas fechas son recibidos más de diez mil visitantes que recorren el sitio en el que son expuestas distintas obras de artes, como así también las estatuas vivientes que son todo un espectáculo.

