El rollo pensó que se trataba de algún animal que invadió el lugar y quebrantó de manera brutal la tranquilidad en la que se desarrollaba una jornada de recreación.
Pero... había sido que fueron desalojados porque alguien ¡hizo popó! en la piscina, ocasionando que todos los turistas tuvieran que salir hasta que se removieran los desechos fecales.

