Los detenidos fueron identificados como Carlos Franco y Carlos González, quienes se desplazaban a bordo de una embarcación, cuando fueron interceptados y detenidos por los milicos de la localidad de Barranco Branco.
En poder de los indígenas había una montura, una desmalezadora, un fusil viejo y un revólver 38. Estos fueron llevados hasta la localidad de Puerto Murtinho, donde podrían ser procesados por la tenencia de ¡armas de guerra! ndaje. La pena mínima es de 4 años. Los miembros de la comunidad hicieron barreras con sus lanchas en el río Paraguay como protesta.

