Las personas que la padecen suelen experimentar un cansancio intenso y continuo que no disminuye con el reposo y que empeora con la realización de actividades físicas o mentales. Se desconocen cuáles pueden ser las causas exactas.
Se desencadena por múltiples factores: infecciones virales, el virus del herpes humano; problemas del sistema nervioso, provocada por una respuesta defectuosa del sistema inmunitario; o por desequilibrios hormonales en la sangre.

