Eso fue algo que nunca pudo personar Andrew, quien fue tocado en su hombría y dijo que en algún momento se vengaría.
Laura comenzó a mostrarse con su novia, Cassie Hayes, a quienes el hombre acosaba en todo momento. Un día, Andrew se decidió, llegó en la agencia de viajes donde trabajaba la novia de su ex, y le pidió disculpas a un colega de la mujer “por lo que estaba a punto de hacer”. Enseguida se ubicó detrás de ella, le agarró la cabeza con la mano izquierda y con la derecha le cortó la garganta.
El feminicida de 31 años acusaba a Hayes, madre de una nena de 4 años, de haber “hecho daño a su familia”.
“Era matarme o matarla, así que la maté”, se justificó el asesino durante el juicio.

