Quedarse con el premio no fue fácil. La mujer confesó que pasaba 6 horas haciendo sentadillas en el gimnasio cada día para poder ganar.

Gracias a esta corona, y a esta cola, se convirtió en una celebridad en la red Weibo y en millonaria, ahora conduce un coche deportivo, se compró un departamento con vista al mar y también tiene su propio gimnasio.
Ahora se dedica a las transmisiones en vivo en sus redes sociales y también trabaja como entrenadora personal, teniendo una amplia clientela que aspira a tener la colita que ella pudo cultivar.

