De acuerdo a Véronique Aïache, autora de La ronron thérapie, el gato es capaz de regular nuestras pulsaciones, el ritmo cardiaco, el estrés y aumentar las defensas inmunitarias.
Los estudios llevados a cabo intentan demostrar que el ronroneo del gato emite unas vibraciones sonoras tranquilizadoras en unas ondas muy similares a las que utiliza la música.
El sonido nosotros percibimos a través de los corpúsculos de Pacini, terminaciones nerviosas situadas en nuestra piel, y que llegan al cerebro para ofrecernos pensamientos positivos y de bienestar.
Si estás interesado en comprobarlo podés empezar adoptando a uno de los tiernos gatitos que regalan en la Veterinaria “San José” de Villa Elisa, hay machos y hembras castradas desde 2 meses.

