Hace veintisiete años parecía que nada se podía hacer para salvarla, pero insistieron y pudieron recuperarla de la muerte. El doctor Luis López, pediatra neonatólogo, cuenta que hasta ahora no encuentran una explicación científica a lo que pasó con Leticia, la joven que había nacido sin una parte del intestino.
“Leticia nació con una malformación, la sometimos a cirugía y se complicó. Ella tuvo un paro cardiaco. Nos quedamos tres personas a reanimarle, los jefes decían que falleció la nena y ya no había caso. Después de mucho pelear, fue una reanimación avanzada, estuvimos como tres horas reanimándola y la devolvimos a la vida”, omombe’u a Crónica el doctor.
Hasta ahora sostiene que fue un milagro de Dios. “Nosotros siempre con los colegas nos recordamos de ella, cuando hablamos de algo más, de algo superior que interviene en las cosas. Realmente no hay una lógica de que ella se haya salvado y no haya tenido lesiones”, he’i.
La semana pasada el médico recibió una grata sorpresa, después de muchos años Leticia fue a visitar a quien hizo posible que hoy esté viva. “Fue un momento muy emotivo, realmente me llamó la atención verla después de tanto tiempo y bastante sana. Fue un impulso eso de publicar en mi muro del Facebook y obviamente no esperaba que tuviera tanta repercusión, al principio estaba un poco reacio a socializar eso por la situación”, explicó.

Para los médicos es “una señal”
Algo similar le volvió a ocurrir el lunes, después de la visita. El médico estaba saliendo de la guardia y por causalidad fue hacia el sector de urgencias. “Encontré a un bebé indígena, me metí a reanimarle y fue también exitosa, después de doce horas de verle a Leticia. Esas son señales para nosotros que somos médicos creyentes de que nada es por casualidad. Hay casos en que uno no se explica”, señaló.
Se refugia en la religión, he’i
El personal de blanco pasa por mucho estrés por las situaciones que deben afrontar a diario y a pesar de eso no cuentan con un programa de salud mental. López he’i que en su caso se refugia en la religión y además practica otros tipos de actividades como deportes, lee libros que no sean de medicina, para no verse superado por los casos con los que se topa a diario y en los que el milagro no se dio.

