“Apenas terminé el colegio ya me inscribí en un taller de teatro porque me gusta mucho todo lo que tenga que ver con el arte, el baile”, comentó Jessi quien también decidió meterse en el modelaje. “Decidí estudiar modelaje porque me gustó siempre desde chica”, comentó.
– ¿No te da miedo ese mundo?
– No, porque sé que habrá críticas y mala onda, eso hay siempre y si te vas a guiar por eso nunca vas a hacer lo que te gusta.
– ¿Hay alguna modelo que admires?
– Admiro y me gusta mucho su estilo, y a quien siempre voy a admirar es a Fabi Martínez.
– ¿Qué te dijeron tus padres cuando quisiste ser modelo?
– Mi mami desde un principio me apoyó en todo, hasta ahora ella es mi razón de ser, mi kuña guapa, mi todo. En todos lados me acompaña. Mi papá al principio no le gustó tanto porque es celoso, pero ahora ya cambió su forma de pensar, pero igual sigue siendo celoso.
– ¿Es difícil llegar a ser una modelo reconocida? ¿Cómo ves tu camino?
– Sí, es difícil, no todas llegan a ese punto. Pero creo que lograré con la ayuda de Dios y mi esfuerzo. Yo sé que llegaré a mi propósito que es ser reconocida.
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– ¿Cómo te describís?
– Soy una chica alegre, simpática, solidaria, honesta y muy directa.
– ¿Qué cosas te gustan hacer?
– Me gusta bailar, jugar fútbol, entrenar, actuar y por sobre todo me encanta la pasarela. Amo todo lo que hago.
– ¿Cuál sería tu estilo a la hora de modelar?
– La verdad que no tengo un estilo en especial.
– ¿Con qué soñás?
– Sueño con ser una modelo reconocida y tener un título universitario. También sueño con poner una casa-hogar. Si llego a ser famosa lo voy a cumplir, es una promesa que le hice a Dios y la Virgencita de Caacupé.
– ¿Cómo te ves físicamente? ¿Te gustaría cambiar algo?
– Me veo bien, no está en mis planes cambiarme nada. A pesar que estoy de acuerdo con las cirugías, creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera por su cuerpo.




