Las modernas ecografías han permitido a los expertos comprobar que los fetos a partir de las 30 semanas ya sonríen. De momento es solo un reflejo, casi una mueca, aunque compleja, porque requiere la coordinación de muchos músculos faciales y está asociada con la fase de sueño activo o REM.
Primer mes, sonríe ante estímulos externos, como la voz de su madre o, por ejemplo, si le ponemos las manos juntas para hacer palmas palmitas. A partir de los 6 meses sonríen y ríen durante las interacciones sociales con personas cercanas.
A los 12 meses
Sonríen abiertamente cuando llega una persona conocida, se ríen a carcajadas con juegos de interacción como el “cucú tras”.

