La iniciativa nació del plantel de profesionales médicos pediatras y oncólogos, personal de enfermería y psicólogos, quienes trabajan en el pabellón y pretenden crear un ambiente más ameno y acogedor para los pacientes y sus padres.
“Esta labor maravillosa nos ayuda con la humanización de la atención de un niño internado y sobre todo un niño con cáncer que además se encuentra sufriendo su enfermedad y requiere una estancia hospitalaria más prolongada”, contó el doctor Héctor Castro, jefe del Servicio de Pediatría.

