La mujer planeó demasiado bien cómo iba a matar a la extra de su marido, y se subió a un tren con una peluca y un arma. Llegó a la casa de la amante, forzó la entrada y se sentó a esperar que llegue “la otra”.
Apenas entró la amante, Jennair le disparó, y luego se suicidó, pero antes envió un mensaje a su marido contando lo que estaba por hacer. Cuando el hombre llegó a la casa de su amante, ya se encontró con la escena sangrienta.

