El obrero simplemente lo ignoraba, lo que causó en su agresor más irritación. Fue entonces que el karai le dio una feroz patada por debajo de los muslos al trabajador que estaba con su tereré en mano. Tras la agresión, el mismo se abalanzó contra el karai como para responder pero frenó todito al último y no reaccionó, demostrando mucho más educación que el “prepoteitor”.
No contento, el karai lo siguió incitando a que lo golpee en la cara. El agredido se retiró del lugar, por lo que el ofuscado frentista siguió amenazando a otro trabajador. El hecho pudo ser corroborado gracias a un video grabado por un testigo.

