El hijo del dueño de casa, Ramón Duarte (40), aparentemente estuvo “aplicándole” algo desde el mediodía. Al principio todo bien, pero cuando se le iba subiendo la “bilirrubina” empezó a armar tumulto en el lugar. Don Saturnino fue para tratar de apaciguar a su ta’yra, pero ndoikuaaséi mba’eve de su papá. De hecho, según el relato de los intervinientes, Ramón fue a encarar a su progenitor y en un momento dado ambos cayeron al suelo, quedándose debajo el karai.
Allí ya metió la cola el diablo. Don Nino sacó de su cintura una pistola 9 mm para asustar al mal hijo ha ombokapu un tiro al aire para que salga de encima suyo.
Lastimosamente el tiro le pegó de lleno en la cabeza a su ta’yra, quien quedó gravemente herido en el lugar. Un hermano de la víctima, Nelson, alzó al herido en su camioneta y lo llevó a toda velocidad hasta un sanatorio privado de Caaguazú, donde ya llegó sin vida.
El señor llamó a los agentes de la Comisaría 16.ª Tuna, quienes acudieron al sitio para detener al señor Duarte, quien fue encontrado en total estado de shock.
LIGÓ EN LA SIEN

El disparo que acabó con la vida de Ramón fue a la altura de la sien del lado izquierdo. El proyectil salió por el lado derecho de la cabeza. También tuvo pérdida de masa encefálica.

