- MULTIFACÉTICOS. En un puesto policial de Capiatá, los agentes trajeron a un bebé al mundo en situación extrema, pero están acostumbrados he’i
El Puesto Policial N.º 1, barrio Kennedy, en Capiatá, es un faro de socorro en el barrio, debido a que los agentes policiales tienen que solucionar las distintas situaciones que se les presentan en el día a día. Pedidos de auxilio, niñero de ka’úcho, mediar en peleas familiares y hasta servir de taxis, son los reclamos cotidianos en la zona.
El feriado de ayer no fue la excepción, ya que ayudaron a traer al mundo a un hermoso bebé. A eso de las 7:20 horas recibieron una llamada de emergencia. Los polis ohupi a toda bala en la patrullera y salieron rumbo al asentamiento “San Cayetano”, que está ubicado a unos 2 kilómetros del puesto policial. Al llegar al lugar, se encontraron con la sorpresa, una señora estaba sentada en el suelo, a punto de ¡dar a luz!
Con la ayuda de los vecinos, alzaron a la doña en la carrocería ya que ella no podía subirse a la cabina. Los lugareños colaboraron un colchoncito, que sirvió para acomodar a la mujer en la parte trasera de la camioneta.
“Hacemos de todo, partero, psicólogo, chofer, ere eréa, porque si no podés lidiar con los problemas que se te presentan cuando acudimos a los reclamos, no servimos como policías entonces”, fue lo primero que nos dijo el suboficial 1.º Cristian Genes.
JOVENCITA
La joven mamá fue identificada como L. P. (17), quien no contaba con su cédula en el momento de parto.
DOS AGENTES
La mitãkuña fue asistida por el subcomisario Jorge González y el suboficial Herminio Solís, los poli-parteros.
AYUDAMI
Cualquier ayuda de los lectores va a ser bien recibida. Pueden llamar al hospi Acosta Nu para las donaciones.
Lo llevaron hasta el hospital con el cordón umbilical y todo
El camino no daba para meterle pata hasta el nosocomio más cercano y el bebe’i ya no quería esperar más para venir al mundo. El chofer opyta por el tape po’i, porque la criatura ya estaba asomándose para nacer, los volái recibieron la ayuda de unas kuñakarai que aportaron también lo suyo en el alumbramiento.
Ya allí en medio de la nada, vino un paraguayito más que salió sano y salvo, una vez que se aseguraron la salud de la mamá y el bebé, luego enfilaron hasta el Hospital Pediátrico Acosta Nu, donde los galenos se encargaron de cortar el cordón umbilical del recién nacido.

