El titular de la Patrulla Caminera, Luis Jacob, en una entrevista dada en la 650 AM mencionó que “en la mayoría de los países se establece que aquellos que manejan alcoholizados pasen unos días en la cárcel, para yerar y reflexionar”.
El promedio de personas ebrias al volante se mantiene siempre alto, y lo que se buscaría con esta propuesta es llevar a los borrachos a la cacerolita para que “recapaciten” y ver si de esa manera se reducen las cifras de accidentes vinculados al trago y al volante.

