El animal agonizó por varios días en un centro veterinario de la ciudad de Foz de Yguazú y después de luchar por su vida el can se logró recuperar tras pronósticos que iban en contra. Óscar Galeano admitió en el juicio haber golpeado al animal con un mazo y fue condenado en primera instancia y deberá pagar la suma de 17 palos.
Aunque no era la condena esperada por Fátima Arrúa, la dueña del animal, quien mencionó a Crónica que ellos gastaron más de 40 millones en la recuperación de “Tony”, la doña dijo estar satisfecha porque de esta manera dejan un precedente.

