- POR ADELANTAMIENTO. Los ánimos se caldearon en plena Ruta 1, porque uno de los conductores realizó una maniobra peligrosa
El trabajo de conductor de ómnibus es quizás uno de los más estresantes debido a diversas causas, ya sea por los horarios, las largas distancias, el mal humor de los pasajeros y soportar a los malos conductores de otros vehículos.
En la mañana de ayer, los viajantes de un colectivo de la empresa Paraguarí y de La Colmena tuvieron que oficiar de árbitros en una pelea entre los choferes de ambas unidades del transporte público.
Todo el malestar oñepyrû cuando uno de los colectiveros realizó un adelantamiento indebido, lo que provocó la ira del otro trabajador. Se inició una persecución al estilo “Rápido y Furioso”, hasta que el perseguidor le cerró el paso en el kilómetro 56, justito a la entrada de la ciudad de Yaguarón.
El ñato se bajó de su unidad tipo toro pochy y le reclamó a su colega por el mal manejo. En tanto que los pasajeros oguejy también para terciar en la pelea. Entre dimes y diretes, ya ohóma katu el primer tongo, que dio de lleno en la cara del oponente. Allí ya se fueron de mambo y de manos los “boxeadores del volante” hasta que uno de ellos besó el piso. Allí ya se metieron las doñas, quienes entre empujones y gritos trataron de hacer entrar en razón a los “nerviositos”. “Ma’erã pio nde enohê la ne trompa”, se le escucha decir a uno de los contendientes.
MÁS DATOS
El guanteo entre los conductores dejó una que otra marca en el rostro de los “Rockys”. Pero nada que no pueda curar un poco de menta’i para los nervios.
No hubo ni una denuncia
Luego de que las mujeres que venían en los colectivos metieron las faldas en la pelea, los ánimos se calmaron y pudieron retomar el viaje hacia la capital. No se presentó ninguna denuncia policial ha la problema opa upepete.

