Tras varias horas, la joven fue hallada en medio de un matorral, a pocos metros de su automóvil, en una compañía cercana a San Bernardino, lindando con Ypacaraí. Desorientada, con los ojos abiertos como mirando al más allá, totalmente en shock y sin presentar heridas o señales de abuso.
Ella era Camila Belén Villar, quien desde ese incidente nunca más volvió a ser esa joven llena de vida, sino que entró en estado de coma. Un año después, su mamá, la suboficial superior p.s. Estela Casco (53), decidió acabar con este calvario.
De acuerdo a los datos brindados por la Policía Nacional, Claudia Carolina, hermana de la finada, dijo que la mamá de ambas entró en una profunda depresión después de todo lo que pasó. “En horas de la tarde, presumiblemente la misma ingresó a la pieza donde se encontraba su hija, cortándole las venas de ambas muñecas, con un bisturí, para posteriormente producirse un corte en el abdomen” reza el parte dado a conocer.
HIPOXIA CEREBRAL
La joven, desde aquel incidente que quedó sin resolver, vivía con este diagnóstico, que es el que produce el estado vegetativo.
DE TARDE
Los hechos se dieron aproximadamente a las 17:00, en el interior de la casa en la que vivía la familia. La mamá quedó internada.

