“He sufrido discriminación por ser mesera, me han humillado, me han dicho malas palabras, me han mirado y se han creído superiores a mí”, he’i y agregó “vengo de una madre comerciante y de un padre cocinero que me inculcaron que cualquier trabajo mientras sea digno, es honrado, es respetable”, agregó, ya algo emocionada.
“Decía: ‘Todas se ven muy guapas pero a la de Guerrero se le notan los huaraches –una sandalia típica de los indígenas mexicanos– desde lejos. Yo quiero decir que sí traigo los huaraches y me los amarré bien antes de llegar a este concurso. Porque estoy orgullosa de lo que soy y de donde vengo’”.

