- EXPERIENCIAS. Algunas personas contaron lo que les tocó vivir en esa ruta
PIRAPEY. Cientos de historias guarda una de las rutas más peligrosas con la que cuenta el departamento de Itapúa, esa que une a Pirapey con la cuidad de María Auxiliadora. De un simple pasaje de tierra, con los años se convirtió en un camino sumamente transitado, ya todo asfaltado.
Pero, el progreso trajo consigo las consecuencias de la imprudencia, donde la muerte se hizo presente.
Rey Báez Cardozo, uno de los que usan este tramo, comentó que “todo comenzó poco después de que la ruta fuera habilitada. Ocurrió un choque fatal que dejó como saldo siete personas fallecidas. Desde ese entonces se iniciaron extraños eventos que eran difíciles de explicar”.
Rey, quien vive a unos metros del puente, dijo que mucha gente le comentó sus experiencias al pa’i de la zona. Por ello, él decidió organizar una misa en el sitio para de esa manera ndaje los espíritus que quedaron en ese sitio puedan encontrar el camino a su descanso eterno.
En horas de la noche es cuando mayor movimiento se tiene en esa zona, en los últimos tiempos ocurrieron varias apariciones en dicha ruta que ocasionó distintos accidentes que en algunos casos resultaron fatales.
Martín Morel es otra persona que pasó por algo extraño. “Al llegar la noche y si vas en moto al alcanzar ese sitio sentís muy bien como si fuese que algo se sube en la parte trasera de tu asiento como acompañante”, relató.
Testimonios como este abundan. Y al parecer, ni la misa oficiada pudo calmar a las almas que, según quienes vivieron la experiencia en carne propia, aún siguen frecuentando el lugar.

