Francisco Javier Godoy Gómez, un joven médico que volvía de su guardia en el Hospital de Trauma, se quedó dormido al volante y fue a parar con el rodado boca para abajo luego de volcar dos veces en la intersección de las calles Pitiantuta y San Pedro, a las 7:30 de la mañana.
El cansancio luego de tantas horas de trabajo fue el motivo por el que este joven galeno quedó dormido al volante, manejando a alta velocidad. “Cerré un flash los ojos y ya no recuerdo qué pasó”, dijo el mismo a los bomberos.

