“No, eso no podés”, le respondió el presi a uno de los jóvenes que lo saludaba a en una ceremonia en honor a excombatientes de la Segunda Guerra Mundial, en las afueras de París.
“Estás en una ceremonia oficial, te portás bien. Podés hacerte el tonto, pero hoy no”, le dijo al péndex, quien no tuvo de otra que quedarse firme y calladito nomás.

