La tragedia se produjo cuando tres turistas se aventuraron a caminar sobre un grupo de rocas a orillas del mar, sin hacer caso a las advertencias y el riesgo debido al fuerte oleaje de ese día. De repente, el grupo decidió detenerse entre las piedras y fue entonces cuando una violenta ola los golpeó, arrastrándolos varios metros.
Por desgracia, uno de ellos fue succionado hacia las profundidades y murió ahogado. Sus dos compañeros lograron sobrevivir y, luego de reincorporarse, se dieron a su búsqueda, pero no lograron encontrarlo.

