¡Hurtan campanas y ofrecen en iglesias!

| Por Manuel Medina
CAPILLA. San Isidro Labrador, de Fram, de donde se hurtó la campana. ITAPÚA EN NOTICIAS
  • INSÓLITO. Sería el nuevo modus operandi de los malevos

Como diría el Chapulín Colorado, “todo está fríamente calculado”. Sería un nuevo modus operandi. Los “amigos de lo ajeno”, al parecer, lo tienen todo planeado: buscan una capilla o iglesia en una zona rural, apartada del núcleo de población, para así poder “laburar” tranquilamente y sin apuros. Y es que bajar una campana no es tarea fácil ni rápida.

Requiere hacer la gran “hombre araña” y subir hasta el campanario y luego a lo “Hulk” alzarse con la pieza que casi siempre tiene un buen peso. Una vez obtenida la campana, los malevos tienen dos caminos: lo venden a una fundición como bronce o cobre (de acuerdo al material de la pieza) o simplemente, luego de hurtar las campanas de las capillas ofrecen la pieza ¡a otra capilla! ¡Eguatamína!

La nueva “visita” que realizaron los malevos a la casa de Dios fue en la ciudad de Fram, departamento de Itapúa.

https://www.cronica.com.py/wp-content/uploads/2018/07/4-foto-2-cro.jpg

De la capilla San Isidro hurtaron la vieja campana que significa mucho para los filigreses. El encargado de la capilla subió a la torre y al querer hacer sonar el llamado a misa con las tradicionales campanadas se percató que la campana ¡no estaba! “Según las averiguaciones y las informaciones que recibimos, las campanas ya no se venden en los comercios, por lo que presumimos que al hurtar esta pieza de las iglesias los delincuentes lo ofrecen a otras iglesias nuevas que no tienen campana”, dijo el comisario Édgar Ortiz, de la comisaría de Fram.

Ahora, pues, es todo electrónico en las iglesias y estas campanas ya no se confeccionan, según estuvimos averiguando, por lo que por ahí estaría el motivo del robo”, finalizó.

Delincuentes aprovecharon la despoblada zona, he’i

El sitio donde se encuentra la capilla San Isidro es muy despoblado. La casa más cercana se encuentra unos 500 metros. Mucha gente que vivía en sus alrededores se mudaron y fueron para el centro de la ciudad por trabajo u otros motivos”, comentó el comisario Britos. “Es esa despoblación, es decir, que no hay nada alrededor, lo que estos delincuentes aprovecharon para llevarse la campana”, tiró. “Estamos en busca de los mismos y ojalá tengamos novedades pronto”, agregó.

Últimas noticias