Sin embargo, hay chances de limpiarlo totalmente y olvidarse, al menos por un muy buen tiempo, de convivir con aguas contaminadas.
Juan Carlos Bóveda, que dirigió el proyecto ejecutivo financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dijo que en el corto plazo se podría lograr el objetivo. “Al no ser muy profundo, el lago Ypacaraí cambia sus aguas cada 3 meses, entonces, si eliminamos las fuentes de contaminación, en muy poco tiempo estará limpio”, aseguró.

