La organización española estaba patrullando las costas cerca de Libia, de donde parten la mayoría de los migrantes con destino a Europa, cuando hizo el horrendo descubrimiento.
La mujer flotaba agarrada al bote, que estaba completamente desinflado, gracias a unas pocas tablas, a cerca de 80 millas náuticas al noreste de Trípoli. La sobreviviente es originaria de Camerún, tiene cerca de 40 años, se llama Josepha y pasó unas 48 horas flotando al lado de la otra mujer y de un chiquito, quienes no resistieron.

