Ahora, científicos dicen haber descubierto el misterio. La respuesta a tal fenómeno es nada más y nada menos que las olas. Al parecer, los investigadores aseguran que olas gigantescas, de hasta 30 metros de altura, podrían ser las responsables de las desapariciones de todas estas embarcaciones y aviones.
Los expertos de la Universidad de Southampton atribuyen las desapariciones a un fenómeno natural conocido como “olas rebeldes” u “olas de tormenta extrema”.

