Cuando todo pintaba para un empate vaikue, apareció David Mendieta para desnivelar la cosa. Pero primero hubo complicidad de los defensores liberteños y del portero Rodrigo Muñoz, que dejaron el balón servido al “palito” para que este lo empuje con la zurda.
El Guma intentó empatar el marcador, pero no encontró ideas, a pesar de los nombres que tenía. El “Repollero” no despierta, a días de un partido clave.

