¿Qué pio lo que pasó?
Christina Thomas de 21 años fue a la pelu a hacerse manicura, pedicura y una depilación con cera para las cejas. Como no le gustó la depilación, dijo que no pagaría por el trabajo, lo que puso nervioso al dueño de la pelu. Ahí nomás se armó el ñembuepoti.
Tanto lío se armó que vecinos de la pelu se pusieron en pié de guerra diciendo que los dueños del local son orientales y suelen maltratar a los clientes, quienes en su mayoría son afroamericanos.

