- EXPERIENCIA. Recibió un brutal ataque pero luego de estudiar a la raza supo cómo poder interactuar con ellos
- PELEA. Cuando tenía 19 años, trató de evitar que sus perras se “coman” entre sí, y al meterse para separarlas, fue blanco de ataque
CAACUPÉ. “Terminaba el colegio en aquel entonces. Después de un año y medio de tener una perra, trajimos a otra. Pero comenzaron a pelear entre sí y fue ahí en donde una de ellas me terminó atacando mientras yo intentaba evitar que se mataran entre sí. Yo me llevé la peor parte porque casi me termina por destrozar el brazo izquierdo”.
Así comienza su relato Roberto Giménez, quien 11 años atrás, cuando tenía 19, fue una de las tantas víctimas de los ataques perrunos de una raza que con solo nombrarla ya inspira miedo: pitbull. La polémica se instaló nuevamente luego que en San Lorenzo una chiquita de solo un año perdiera la vida luego del ataque de un perro de esta raza.
“En el momento sentí una rabia por el dolor, pero no puedo odiarlos, actúan por impulso. Son animales. Hasta te diría que luego sentí lástima. Ahora esa experiencia la recuerdo como algo para aprender, no olvidar nunca, para tener en cuenta los mínimos detalles, para que familiares no pasen por lo mismo” asegura Roberto.
Luego de esa terrible experiencia “mis familiares se asustaron y quedaron con un poco de temor, pero fue mi padre quien me dijo que no tenía que dejarlos, sino solucionar su carácter. Supe el poder que pueden llegar a tener, la energía de sus mandíbulas a la hora de atacar, no te sueltan por soltar, solo al sentir que ganaron su batalla”, agregó.
Es consciente que habiendo una muerte de por medio, la historia y los sentimientos van a ser otros en cualquier ser humano. Pero recordó que el tema pasa más bien por la prevención.
El que es de pura raza no ataca humanos
La cruza irresponsable de esta especie con otros canes son los principales responsables de que esta raza sea temida. Un pitbull puro no ataca a los humanos, los que sí lo hacen son los mestizos, ya que su genética fue alterada. El mestizo que es el que predomina, ya que genéticamente no están equilibrados y los educan para guardián. Al perder ese equilibrio es donde se vuelve agresivo y se convierten en una bomba de tiempo. Solo atacan ante dos situaciones: cuando están con un gran estrés en esta condición si se puede trabajar por él, o cuando despiertan el gen de agresividad eso ya es difícil de solucionar.

No es para cualquiera esta raza
Al adquirir esta especie uno debe estar preparado para poder costear su cuidado, y atender a todas sus necesidades. Es igual a los perros que andan en la calle, una vez que le toman el gusto a morder, lo volverá a hacer porque ya sabe que de esa manera puede atemorizar. La diferencia es grande a la hora de medir la fuerza de su terrible mordida, que siempre terminará haciendo mayor daño que el resto de los canes.
“Deben ser cuidados y respetados como el animal que es, no se debe cometer el error de querer humanizar al perro y querer tratarlos como si fuera un hijo, porque eso no lo conseguirán, respétenlo, denle su espacio, si no estás preparado para cubrir sus necesidades no lo compres”, aseguró Roberto.
CRIADOR
Después de esa experiencia, Roberto se decidió a conocer más a esta raza y fue así que se convirtió en criador. Además es ingeniero en zootecnia y está actualmente cursando la carrera de Veterinaria.
TIEMPO
Se le debe prestar el cuidado que requiere, a mí me costó 6 años el poder manejar a mis 15 perros de la misma raza para que pudieran vivir en armonía, mi familia lo respeta y ellos respetan a mi familia.

