- FRASE. “No hay motivo para tener miedo de los muertos. Ellos ya están en un sitio más agradable y en paz”, dijo el laburador
“No hay motivo para tener miedo de los muertos. Ellos ya están en un sitio más agradable y en paz”, sonríe y comenta don Néstor Báez (52). Su oficio explica sus dichos. Hace más de 20 años que el don se dedica al mantenimiento de sepulturas en los cementerios.
Cada mañana debe procurar que los panteones del camposanto de Villeta estén limpios y prolijos, como así también ser un hombro de apoyo para los familiares que van a despedir a un ser querido, o hasta hacerse amigos de las personas que acuden a visitar a sus muertos.
El karai siempre decía que el cementerio era su segunda casa. Pero ahora, por esas vueltas que tiene la vida se convirtió en la primera. Don Néstor hace unos días que está durmiendo dentro de un panteón. Vivía en una casa que cuidaba, pero la misma va a ser ocupada por lo que lo “invitaron” cordialmente a salir del sitio.

“Vine a dormir a mi segunda casa”, contó. Un colchón viejo y una fina frazada eran sus compañías en estas frías noches y madrugadas, al lado de los difuntos. El panteonero hizo un pedido a la Municipalidad. Quería un espacio para hacer una pieza dentro del predio del camposanto, donde pueda dormir y guardar sus materiales de trabajo, pero no logró que se concrete.
“Muchos vecinos se acercaron a él y le invitaron para ir a sus casas para que no duerma más en el panteón, pero él no quería porque tenía miedo de pasar por lo mismo, es decir, que se le quite del lugar donde está viviendo así de repente”, comentó Tessi Lezcano, integrante del grupo “Juntos hasta el final”, de Villeta, quienes están viendo la forma de ayudar a don Néstor.
Estaba todo “arrugado” e incómodo, contó...

Finalmente, el grupo “Justo hasta el final” consiguió que don Néstor acceda a quedarse en la casa de una prima que vive en las cercanías del camposanto de Villeta. “Aceptó solo porque era su prima nada más. Comentó que dentro del panteón dormía todo ‘arrugado’ e incómodo”, dijo Tessi.
“Don Néstor le pidió a la Municipalidad un lugar para quedarse. Nosotros logramos hablar con gente del municipio y nos dijeron que ellos no tienen problema en hacerle una casita, pero no en el cementerio porque es un lugar público. Lo que nos faltaría es encontrarle un lugar donde podamos construir”, agregó.
AYUDA
Si querés ayudar con algunas donaciones a don Néstor podés comunicarte al 0985-185801, con el grupo “Justo hasta el final”.

