Por alguna razón, le pidieron a Lizandro que rociara el líquido que había en el envase por el rodado con chapa curepí BKI 515, propiedad de la dueña del lugar, que estaba estacionado en el garaje, a lo que el trabajador se negó. Upépe fue apuntado con un arma, presumiblemente una pistola 9 mm, y le exigieron que cumpla el “pedido” de los recién llegados, pero además le ordenaron ¡que se meta luego al rodado!

Cuando el mitãrusu se metió en el interior del automóvil, los ñatos le prendieron fuego con la víctima dentro y salieron rajando del lugar. Afortunadamente el mismo pudo salir del interior de la “carroza de fuego”, pero con varias quemaduras en el cuerpo. Los bomberos voluntarios fueron convocados para sofocar el incendio del auto que afectó también en gran medida a la construcción. El herido fue trasladado hasta el Hospital de Trauma de CDE.
ANTECEDENTES
El quemado posee antecedentes por un hecho de robo agravado en 2017, Lizandro poseía una medida cautelar de prohibición de portar armas por la misma causa.

