Radio Corazón
970 AM
Radio Montecarlo
HEi

“Varias veces ya me crucé con el mismísimo Pombéro”

  • GUARDIA. Don Germán custodia el sitio día y noche y ya vivió varios sucesos que llaman la atención

Este fiel guardián espera en silencio, con su machete en la mano. Su humilde casa de madera está a los pies del cerro Itauguá. Nunca cierra los ojos. Está allí, cuidando el sitio ante cualquier cosa que pudiese pasar.

Su nombre es Germán y comentó que en su momento trabajó de electromecánico, pero hoy es el custodio del cerro y también una especie de guía turístico para las personas que quieran conocer el lugar. El sitio lo conoce mejor que nadie.

“Cada rincón, cada piedra, cada planta que hay, sus historias, todo sé de este cerro. Aquí pasé gran parte de mi vida”, contó. Don Germán es una persona tímida, de poco hablar. Pero cuando le preguntás por las anécdotas y testimonios que tiene alrededor del cerro no deja escapar un segundo y da rienda suelta a su relato.

“Aquí ya experimenté varias cosas. Este cerro tiene algo especial, algo que te atrapa, lo cuido con mucho amor”, explicó. “Ingresar de noche aquí es solo para valientes y los que tienen agallas”, agregó y explica el porqué: “Varias veces ya me crucé con el mismísimo Pombéro, eso para mí es como cruzarme contigo. Al principio asusta, pero después ya no”, he’i.

El don conoce de punta a punta el lugar.

“Aquí viene mucha gente y me pide que les acompañe para ver los lugares, yo lo hago con mucho gusto, me encanta mostrarle y contarle la historia del cerro, que es muy rica”, dijo. En un recorrido por el lugar encontramos un enorme árbol de kurupa’y guasu y a su lado tres excavaciones importantes.

“La leyenda dice que aquí se escondieron tesoros y esas cosas. Me tocó ver cómo la gente venía a probar suerte. Un tiempo me cansé de ver eso”, agregó.

Una piedra gigantesca: “Es la plancha de Dios”

PIEDRA. La “plancha de Dios” ndaje.

Don Germán comentó avei que los enormes árboles de ysypo que hay en el cerro son curativos e incluso ya hubo varias personas que llevaron parte de la planta y se curaron de cáncer.

“Testimonios de eso sobran. Conozco un montón de personas que sanaron con eso”, comentó. Durante el recorrido, don Germán se detiene, toma aire para recuperarse un poco del cansancio de la caminata y señala hacia una piedra gigantesca a la que llama “La plancha de Dios”.

“Según el relato con el cual crecí y creo fielmente, aquí, sobre esta piedra, los indígenas realizaban sus rituales, por eso se le llama la ‘plancha de Dios’”, explicó. Comentó además que se encarga de limpiar el sitio con su machete y que con eso logra que muchos malevitos ya no se junten por ahí. “Hay que hacer algo, con eso lucho día a día”, finalizó.

Comentarios

En vivo
Radio Corazón
970 AM
Radio Montecarlo
HEi
Do NOT follow this link or you will be banned from the site!