MINGA GUAZÚ. Muchos se plaguean cuando ven a los bomberos voluntarios apostados en los semáforos para pedir algún aporte, sin embargo. Detrás de todo esto se puede dimensionar que todo lo que piden es para devolver el favor ayudando a cualquier persona envuelta en algún accidente, tanto rutero, hogareño o desgracias en el propio laburo, incluso sin llevar en cuenta que el afectado sea humano o animal.
“Faltando poco para controlar todo, de repente escuché que unos gatitos estaban llorando, así que fui corriendo para revisar. Encontré a dos y los rescaté”, comentó la hazaña Édgar Álvarez, miembro voluntario del Cuerpo de Bomberos k122 de Minga Guazú.
“No entiendo cómo puede haber gente tan cruel para abandonar así a estos animalitos”, refirió el bombero.
HOGAR TEMPORAL
Los bomberos acudieron hasta el km 17 cerca de la 13:00 del día de ayer, ahora los gatitos forman parte del cuartel hasta hallar un hogar.

