El nene tiene hoy tres años y vive desde su nacimiento con los abuelos. La ley británica prohíbe el procedimiento sin el consentimiento escrito del donante y ahora la justicia investiga el caso.
Sin el permiso previo del joven, el matrimonio extrajo y congeló la famosa muestra de semen, que permanece vivo en el cuerpo del cadáver hasta tres días después.

