Pero no solo eso, la difusión de la noticia desencadenó una verdadera “guerra santa” en las redes entre católicos y evangélicos. “Trompeta de oro” le bautizó un internauta a Joshua, recordando la famosa frase de su papá.
Años atrás también fue foco de críticas debido a la beca de 400 millones de guaraníes que le otorgó el Banco Central del Paraguay para ir a estudiar al exterior.

