Sin embargo, lo que sí está claro –y aún no definido– es que ambas estrellas están a punto de firmar un “incómodo” contrato prenupcial por el cual separarán sus fortunas para evitar malos entendidos en un futuro.
La fortuna del Bieber –de apenas 24 años– ascendería a unos 250 millones de dólares. En cambio la de su supuesta esposa sería de tan solo dos millones. ¡Chan!

