- DIOSA. Angie Leiva reapareció con todo posando su cuerazo en el póster Bombonazo. Ella cuenta que hoy vive una vida distinta
PROFESIONAL. Una de las primeras modelos en acaparar los portales de la Argentina en su momento, Angie Leiva, de un tiempo a estar parte se mandó a silencio y en redes solo la veíamos viajando por todo el mundo y viviendo una vida alejada del modelaje.
Hace una semana, la rubia tentación volvió al ruedo, al menos por una vez más, como diosa del póster Bombonazo edición Primavera. Ella, cuenta qué fue lo que la alejó del modelaje y la vida que vive hoy.
– ¿Posar como Bombonazo fue una especie de regreso al modelaje?
– Exactamente, estuve algo retirada de las pasarelas, pero volví solamente para la superproducción del Bombonazo de Primavera. Mis seguidores siempre me piden fotos en tanga que obviamente acepté para el póster y de paso les di el gusto a todos. Pero hoy en día, estoy en otro mundo.
– ¿Qué estuviste haciendo en todo este tiempo de silencio?
– Bueno. Me encontraba viajando. Decidí alejarme para disfrutar de mi vida personal, sin exponerme ni mostrarme mucho, necesitaba una pausa. Estar en el ruido del modelaje y los medios no es para nada fácil, existen mucha maldad y competencia desleal.

– ¿El modelaje ya no era lo que esperabas?
– El modelaje actualmente es cualquier cosa, sinceramente. No hay respeto, no hay valoración, y la culpa es de las chicas que se regalan por nada, porque de ellas, los contratantes se aprovechan.
– Entonces ¿ese ambiente te hizo mal?
– Sí. Llegué a un pico de estrés y mis viajes me cambiaron la mentalidad, la forma de ver la vida. Estuve disfrutando de conocer lugares, pero también me dediqué a estudiar, me recibí de asesora profesional de imagen y empresarial, además, continúo estudiando Turismo y Hotelería.
– Sos toda una profesional.
– Así es. Tengo mi diplomado como asesora y muy pronto también seré licenciada en Hotelería y Turismo.
– Lo último tiene precisamente que ver con viajar.
– Por supuesto, mis viajes siempre los realizaré porque es mi mayor pasión y felicidad. Así que, lo pienso disfrutar tanto como turista, como trabajadora del ramo.
– ¿Te dejó cosas lindas el modelaje?
– Me dejó bellos recuerdos, pasé muchas cosas buenas y como te dije, también malas. Esa niña que soñó ser una modelo famosa cumplió su meta, la vivió y la disfrutó. Llegué muy lejos y eso me llena de satisfacción.

