Un auto particular que venía por una ruta que pasa por la localidad de Schoharie, a unos 265 kilómetros al Norte de New York, en Estados Unidos, chocó con una limusina en la que iba la pareja y algunas personas más. Tras el impacto, el auto de mayor tamaño cayó colina abajo, arrollando a un gran número de personas en su camino hasta terminar en un negocio muy concurrido de la zona, donde se produjo la mayor tragedia, ya que había mucha gente en el lugar.
Numerosos agentes policiales, varias agencias de bomberos y servicios de emergencias médicas acudieron al lugar en el que ocurrió el choque de manera inmediata, sin poder hacer mucho por salvar más vidas.
Los nombres de las víctimas no fueron dados a conocer a la prensa en la víspera, por lo que no se sabe tampoco de qué nacionalidad eran los finados.

