- ENTERRADOS. Los cuerpos fueron sepultados en el lugar, uno estaba bajo los escombros y cuatro estaban en una fosa que fue tapada con cemento.
El olor nauseabundo. El calor insoportable. Miles de insectos plagando la escena del crimen. Una escena macabra para un hallazgo aún más aterrador: cinco cadáveres en total estado de putrefacción y sepultados bajo escombros y cemento oiko ayer a la tarde en el interior de una casona donde había un inquilinato ubicado en el microcentro de Asunción.
El jepilla se dio luego de las denuncias de los transeúntes y los pasajeros que suelen esperar sus unidades de transporte sobre la calle Oliva casi Montevideo debido al olor nauseabundo que salía del sitio.
Los agentes de la Policía Nacional allanaron el lugar a eso de las 17:00 luego de la denuncia ha otopa de entradaite el cadáver de un sujeto masculino en estado de total putrefacción en una de las habitaciones. Estaba oculto bajo unos escombros, con dos varillas de hierro atravesadas por el cuerpo. Además se encontraron restos de comida y la televisión prendida dentro de la pieza.
Pero el mal olor que inundaba el sitio se mantenía firme y delataba que había algo más en el lugar. Jamás nadie se imaginó el final que tendría esta intervención. Los volai empezaron a vichear y dos horas después encontraron en un pasillo una modificación nueva en el suelo.
Y como el olfato de los sabuesos de la ley ndofallai, excavaron upepete y se encontraron uno a uno los cadáveres de una mujer, luego de un niño, después otra mujer más y finalmente un último chiquito. Los peques serían los hijos de una de las fallecidas.
La única identificada hasta el momento fue Dalma María Rojas Rodas, deportista marcial, quien se borró hace dos semanas atrás de los círculos que frecuentaba. Por el estado de descomposición que presentaban los occisos, se presume que llevan aproximadamente dos semanas sin vida.

La víctima fue reconocida por sus tatuajes y el pelo
Luego que la triste noticia se dio a conocer por todos los medios de comunicación, los integrantes de la organización Narices Frías acudieron al lugar del crimen, ya que la mujer era integrante de ese grupo de rescatistas de animales y tenía adoptada una perra pitbull que había sido rescatada de la calle.
Doña María Inés Vigo ingresó al sitio para saber de lo perros de le víctima, encontrados en el sitio en pésimo estado de salud, y fue ella quien terminó colaborando con los polis al confirmar que la asesinada era Dalma, a la que reconoció por sus tatuajes y por el color de pelo, que la joven lo tenía pintado de color azul.
Ahora falta confirmar la identidad de los demás fallecidos, a partir de las pruebas forenses que se harán hoy.

“Por el momento no tenemos ninguna hipótesis” he’i ña fiscala
Los agentes de Investigaciones están cotejando cada dato para no dejar ninguna arista suelta y así llegar al culpable o culpables del múltiple asesinato. En el lugar del crimen fueron encontrados 6 celulares y varios documentos, entre ellos varios pagarés a nombre de diversas personas. También están buscando a la expareja de la finada, con quien había cortado la relación hace unos 15 días. “Por el momento no tenemos ninguna hipótesis, ni podemos dar mayores datos”, señaló la fiscala Esmilda Álvarez, quien está a cargo de la investigación.
Cacharon a un joven
Un mitãrusu fue detenido por los uniformados en el sitio. El mismo fue identificado como Marcelo Gabriel José Díaz, quien es el único aprehendido por el momento.

