- EN ITAPÚA. Con muleta de un lado y la azada del otro, labra la tierra para ganarse el sustento diario
Mañana calurosa en el distrito de San Pedro del Paraná, Itapúa. Don Aparicio González (55) suda la gota gorda, labrando la tierra para sobrevivir. Llega la hora de descanso y el karai elige la poca sombra de un árbol para recostarse y recargar fuerzas para seguir con su labor en la chacra. Minutos después vuelve a tomar la azada y a remover la tierra para cultivar. Y lo hace apoyado en sus muletas.
El hombre perdió una de sus piernas cuando tenía tan solo 8 años. A pesar de eso realiza casi todas las tareas en una pequeña granja, donde se gana el sustento diario para toda su familia y demuestra con su sacrificio que cuando uno quiere, todo se puede. “Cuando era niño, uno de esos días que acompañé a mi padre a cultivar, una víbora muy venenosa me mordió en mi pierna izquierda. Por esa razón me tuvieron que amputar la parte afectada. Incluso perdí los dedos del pie derecho”, contó a Crónica el guapo karai.
“Pero eso no fue impedimento para que yo siga adelante. Me recuperé y seguí trabajando en la chacra. Tengo una esposa y dos hijos a quienes mantener y lo hago con mucho gusto para llevar el pan de cada día a mi casa de manera honrada”, agregó. “Me acostumbré a trabajar con mis muletas, tranquilopa con eso”, dijo el don. “Lastimosamente trabajar de esta manera me afectó un poco mi salud, pero qué le vamos a hacer”, finalizó.

Trabajar así le ocasionó un problema en el pie derecho
Por trabajar tanto tiempo con sus muletas de un solo lado afectó un nervio del pie del humilde campesino y esta situación le impide moverse con la facilidad de siempre. “Me duele mucho y la verdad que me tiene mal”, dijo don Aparicio. Es por esta razón que el humilde agricultor necesita la ayuda de la ciudadanía, ya que no puede trabajar como antes lo hacía y la plata ya no le alcanza tampoco.
El don vive con su esposa y sus hijos de 14 y 16 años, de los cuales solo el menor va a la escuela. “Me es difícil enviarles a ambos porque la plata no me alcanza. Ellos sueñan con ser profesionales”, agregó.
Tratamiento
Don Aparicio necesita ayuda para poder tratarse del dolor que le aqueja. “No me alcanza la plata para hacerlo”, contó.
Para el karai
Si querés pasar la mano a don Aparicio para ayudarle en lo que necesita, podés llamar al 0982-319584.

