Hace poco tiempo que Liz Antúnez (22) llegó a Estados Unidos. La idea de “construir” su propio futuro hace tiempo que andaba rondando por su cabeza. Oriunda de Caraguatay (Cordillera), vivía con sus padres, y eran quienes la ayudaban en todo momento. Pero ella decidió que ya era hora de “volar” y buscar el camino propio, pues además tiene una hija de dos años a quien debe sacar adelante. Se animó y fue a probar suerte. No sabía cómo la trataría aquella vida. Los temores existían, pero la determinación era contundente. Su hermano mayor estaba por volver al país tras haber trabaja tiempo en Estados Unidos, pero antes se encargó de enseñarle a Liz todo lo que debía hacer para dejarla en su lugar. Sí, Liz fue a “edificar” sueños a base de detalles que hacen un todo. “Estoy en una compañía cuyos dueños son paraguayos y estoy muy agradecida con ellos por darme la oportunidad de trabajar”, empezó diciendo Liz, quien ahora vive en Queens. Se levanta bien temprano para estar al pie del cañón en su trabajo donde entra a las 7:00 y sale a las 15:30. “Llegué hace dos meses y medio, y estoy muy bien hasta ahora. Me adapté bastante rápido porque me gusta lo que hago. Por eso aprendí muy rápido. La gente de otro país se sorprende al verme trabajando porque no están acostumbrados a ver a una mujer trabajando así dicen”, relató. La joven explicó que “el sueño americano” no es para cualquiera, porque tenés que tener garra y muchas ganas para trabajar como allí se trabaja. Además “te tiene que gustar lo que hacés”.