Los investigadores encontraron además 130 animales viviendo en condiciones deplorables, 4 de ellos tan débiles que fueron llevados de emergencia al veterinario. El resto fue atendido en el lugar por los trabajadores de protección animal.
El New York Post informó que la señora declaró que los perros eran recién nacidos y que los olvidó en la nevera desde hace 7 años. “Me olvidé de ellos, estaban en una nevera en la bodega. Nacieron muertos y no los maté. Están haciendo (la policía) un gran lío por nada”.
Aseguró que junto a su novio decidió congelarlos para luego enviarlos al veterinario para que les practicaran una autopsia, pero simplemente olvidó que había cadáveres en su sótano.

