El perro de cuatro meses llamado Bungle escapó de la casa de sus dueños, bloqueó la circulación de una carretera y, cuando el agente trató de atraparlo, mordió su mano. Ante esto, las autoridades trasladaron al animal a una comisaría y lo encerraron en una jaula.
Lo asombroso es que el can al parecer estará tras la rejas nueve meses bajo custodia y estudian si presenta cargos contra sus propietarios, podrían recibir una multa y el can ser sacrificado. En redes sociales miles de amantes de los perros han apoyado una campaña para liberar a Bungle.

